El proyecto

En esta sociedad tan complicada y globalizada que nos toca, OSUNA no podrá tener un futuro solo como pueblo agrícola, ganadero, industrial y turístico o monumental, tendrá que ser todo eso a la vez y alguna otra cosa más que ni siquiera ahora se intuye. Todas estas actividades están sujetas a procesos de cambios permanentes y solo apostando por la diversidad, podremos construir un futuro viable. Por eso, todas las iniciativas de desarrollo deben ser bienvenidas, pues conllevan la modernización y el avance de nuestros pueblos.

Los campos de golf, tienen una gran capacidad de atracción y generan flujos turísticos y económicos de un gran valor añadido, y lo que es mejor, dan estabilidad y empleo no solo coyunturales, sino por largos periodos de tiempo.

Tal como se plantean hoy, los campos de golf, tienen que pasar rigurosos controles medioambientales y establecer medidas correctoras de impacto ambiental; también precisan de estudios detallados para la gestión y el reciclado del agua y en este sentido son más eficientes que la mayoría de los cultivos y, por supuesto, nada que ver con los desarrollos turísticos masificados de nuestras costas. La idea de construir una de estas instalaciones en parte de la finca “El Agujetero”, entre OSUNA y la pedanía de El Puerto de la Encina, es una nueva oportunidad en la que OSUNA tiene mucho que ganar y nada que perder, pues estos suelos están actualmente degradados y con muy baja productividad. La finca esta surcada por arroyos que permiten recoger las aguas de invierno en balsas y la ausencia de vegetación facilita la ejecución de los trabajos para después reforestar y mejorar el valor paisajístico del lugar.

El programa de usos que se proyecta gira alrededor de un campo de golf de 18 hoyos que ocupará una superficie de 55 ha. Se ha reservado suelo para hoteles, viviendas, zona comercial y de servicios y un amplio programa deportivo tanto público como privado con campo de fútbol, piscina, picadero etc. Naturalmente, este equipamiento, las cesiones a las que obliga la ley y los espacios libres públicos, harán que estas instalaciones sean un complemento y una mejora de los servicios y equipamientos existentes y ampliará esta oferta no solo para OSUNA sino también para toda la comarca.

La puesta en marcha de una iniciativa como esta es, como se puede suponer, muy compleja y los promotores están ya cargados tanto de ilusión como de paciencia y necesitan la ayuda y la comprensión de un buen número de personas e instituciones que deben intervenir.

Pero hay que ser optimistas y pensar que quizás esta vez podrá ser en OSUNA y no en otro sitio, donde estas ilusiones sean una realidad.

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